Irene, suspiró y pasó a relatarles
cómo su padre, hacía cosa de dos años, le comentó una tarde que había conocido
a una mujer en uno de los chequeos del abuelo Goyo en el hospital Universitario
de Guadalajara. En un principio no quiso hacer caso a sus sentimientos, hasta
que un día el abuelo Goyo, al ver a la joven enfermera en la cafetería del
hospital, ni corto ni perezoso se empeñó en desayunar con ella. Aquel primer
contacto hizo que el abuelo Goyo confirmara sus dudas. Se había dado cuenta de
cómo su yerno, que había estado felizmente casado con su hija, evitaba mirar a
la simpática enfermera que se deshacía en atenciones hacia ellos.
lunes, 3 de noviembre de 2014
Capítulo 58
Aquel comentario de Eva, hizo que
Lali frunciera el ceño, pero finalmente sonrió. Escuchar las cosas que aquellos
decían ante la cara de guasa del abuelo Goyo, no tenía precio. Ver aquella
familia tan unida y con sus bromas... Eso era lo que siempre había anhelado
tener y, de pronto, aquellas personas se lo estaban dando todo.
Capítulo 57
Al verse solo en el salón maldijo en
silencio. Su perra, Senda le miró y como si entendiera lo ocurrido se levantó
de su sitio y se fue tras Lali. ¿Qué había hecho? Lo que menos le apetecía era
aquella situación de enfado. Ella nunca había preguntado ni exigido nada. Había
aceptado sus exigencias y no podía entender por qué de pronto a él se le hacían
difíciles de cumplir.
Capítulo 56
Almudena, incapaz de escuchar un
segundo más a su desconcertada hermana, la asió con fuerza de la mano y gritó
fuera de sí:
—Como no te calles, la que te va a
coser la boca voy a ser yoooooooo... ¡Me estás asustando! Ahhhhh que me viene
otra contracción.
Capítulo 55
Veinte minutos después, y animada
por Peter para que se comiera otra galleta, terminaron con todo lo que él había
subido en la bandeja, pasadas las ocho de la mañana ninguno de los dos tenía
sueño’ cuando Peter recordó algo de pronto.
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